jueves, 23 de diciembre de 2010

Vuelve a casa por Navidad

Yo no sé el chico de este este anuncio qué tuvo que hacer para llegar a su casa. Yo desde luego, tuve una buena odisea, que la vuelta, tal y como apuntaba, no fue fue fácil. El caos provocado por la nieve no solo se afectaba a los aeropuertos, sino también a la circulación por carretera. Resultado: antes de salir de casa, ya soy consciente de que los buses desde Compiègne a Beauvais no circulan. No me queda otra más que coger el tren...

Llego a la estación y compro mi billete. Compiègne-Creil, transbordo, y luego Creil-Beauvais. Allí, me tocará coger un taxi. Parece que al final no va a ser tan difícil, pero... no está todo ganado. El tren 47940 que cubre el primer trayetco tiene un "retraso indeterminado"... La agente de SNCF me dice que mínimo tendrá 30 o 40 minutos, y que además, circulación desde Creil a Beauvais con el segundo trayecto será muy complicada, primero porque pierdo mi correspondencia... No me queda más que esperar y consolarme pensando que tengo tiempo de sobra...

Anuncian finalmente la llegada del tren, y mientras espero, me encuentro con Michelle, una profe de inglés de Monod. Cuando le cuento el trayecto que tengo que hacer, pone una cara rara y me dice que no sabe si podré hacer Creil-Beauvais. Llama a un amigo suyo, y me confirma a la mala noticia: no hay circulación ninguna de trenes en ese tramo. ¡Perfecto! Tengo tres opciones:
a) Llegar hasta Creil y cogerme un taxi hasta Beauvais.
b) Salir y cogerme el taxi desde Compiègne.
c) Intentar que alguien me lleve en coche al aeropuerto

Con el tren casi llegando al andén, intento contactar con Julie para ver si hay suerte. Pero como me imaginaba sigue en Chantilly. Opción descartada. La opción b) tampoco parece la mejor, ya que Creil está más cerca de Beauvais que Compiègne. Y quizá, hasta hay autobuses desde allí... ¡¡¡Así, a por la a)!!!

Llego a Creil, y la señorita de la estación me mete un poco de miedo, porque me dice que a parte de que no hay autobuses, es muy difícil encontrar un taxi. Por suerte, la mujer se equivoca... Nada más salir de allí, encuentro un Mercedes que será quien me lleve a la salvación...  O, quizá cuando llegué, estará anulado mi vuelo...

Carrera de 75 euros, más caro que el trayecto de ida y vuelta Paris-Madrid, pero es cierto que han sido 40 minutos de ruta. Entro al mini-aeropuerto de Beauvais, donde hay un follonazo de gente increíble y un frío que pela... Tras una buena espera, amenizada con un bocata de queso, una botella de agua con gas y un yogur, anuncian el vuelo. Facturación, control y... dos trozos de queso y un bote de speculoos para untar requisados.

Son las 22.10 y ya estoy entrado en el avión. Casi una hora después, el avión se separa del suelo... ¡Madrid, allá voy!

Papá y mamá me esperaba en el aeropuerto. ¡Qué bonito! Ya no soy como Anna Gavalda, porque a mi ya me ha esperado alguien en algún lugar... La única pega es el tiempo, que francamente no me recibe muy alegremente. Pero todo da igual, porque estoy en casa. En mi casa.


Entre pitos y flautas, nos acostamos a las 3 de la mañana. Al día siguiente, la sorpresa no se acaban: estamos sin agua en el barrio. Imposible ducharse, imposible beber... Maravilloso... Así que, por la tarde, matamos dos pájaros de un tiro: sin poder echarme ni un mínima siesta, me voy a ver a mi abuela, y de paso, me ducho. Por aquello de no ir oliendo mal a la cena con los de la EOI. :-)

Al día siguiente, todo más tranquilo... Me voy a la piscina, que joder, qué fría esta y después de comer, por fin, un momento que llevo meses esperando. Después de tomarme unas lentejas de mamá y de haberme preparado un té, me siento en mi sofá, me tapo con la manta, y con la tele de fondo, me dejo llevar... Después de una hora y media, me levanto feliz. Y no porque estuviera menos cansado, sino porque, para que lo sepáis, esta siesta tenía prácticamente un valor sentimental... ¡Jhm!

1 comentario:

  1. como???? te requisaron un bote de speculoos para untar??? que indignanteee jhm!!

    ResponderEliminar